domingo, 17 de octubre de 2021

La Recesión después de la Depresión

Después de lo sucedido en 1929, Franklin Roosevelt, presidente número 32 de los Estados Unidos, llegó para aliviar la crisis. La aplicación del New Deal permitió rescatar el sistema financiero, regularizar la libre empresa y disminuir la tasa de desempleo. Parte del plan de Roosevelt también consistió en la construcción de obras públicas para que la población desempleada pudiera trabajar. De esta manera, la economía americana se fue recuperando poco a poco hasta que finalmente Estados Unidos volvió a tener la capacidad de ser nuevamente una potencia mundial. En este punto, se podría decir que las autoridades americanas aprendieron una gran lección: el Estado siempre debe intervenir en los diversos sectores de la economía. Sin embargo, la prosperidad duraría poco, ya que en 1939 se desató la Segunda Guerra Mundial, trayendo consecuencias físicas y económicas devastadoras. Estados Unidos actuó como benefactor en la reconstrucción de Europa mediante un plan ideado por George C. Marshall, brindando una ayuda económica de US$12.000 millones para restablecer Europa. El Plan Marshall fue un éxito debido a la recuperación económica de potencias como Reino Unido, Francia y Alemania de Occidente. A causa de esto, George Marshall recibió el Premio Nobel de la Paz en 1953. Entonces, a partir de la década de los 50s, empezó una nueva etapa de prosperidad para Estados Unidos, que lamentablemente se vio interrumpida con la llegada del nuevo milenio. Las Torres Gemelas de Nueva York fueron atacadas en 2001 y empezó oficialmente lo que George W. Bush, presidente número 43 de los Estados Unidos, declaró como la guerra contra el terrorismo. El gobierno de Bush pareció haber olvidado la lección que les dejó el crack del 29 y creyeron conveniente desregularizar los mercados, reducir los impuestos y las tasas de interés, y permitir la expansión desmesurada del crédito para afrontar las consecuencias de los atentados del 2001. Asimismo, se creyó que sería buena idea invadir Irak para enfrentar el terrorismo. No obstante, esto ocasionó la subida del precio del petróleo en 300%. Los años pasaban y los precios de materias primas como el petróleo se mantenían altos o se agregaban más productos esenciales a la lista de inalcanzables como sucedió con los alimentos, el cobre, el ácido sulfúrico y la sosa cáustica. Llegó el 2008 y nuevamente Estados Unidos se encontraba en un momento de crisis, que lamentablemente se extendió por todo el mundo. La Gran Depresión había regresado, solo que esta vez la crisis del 2008 fue bautizada como la Gran Recesión. Curiosamente, ambas crisis se iniciaron por casi el mismo motivo, el desplome de la Bolsa de Valores de Nueva York por un lado y la quiebra del banco Lehman Brothers por el otro. Ambas sociedades fueron muy importantes en su momento y su deterioro terminó siendo consecuencia de una serie de malas decisiones, lo que nos lleva finalmente a cuestionarnos, ¿cómo pudo Estados Unidos cometer el mismo error dos veces? ¿Realmente aprendió algo? Podrá ser un país desarrollado, pero parece tomar decisiones de un país recién independizado.


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